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sábado, 1 de septiembre de 2012

Premiere de 'Los Mercenarios 2': El día que conocimos a Van Damme.










Introducción
Desgraciadamente, no todo el mundo tiene la suerte, o incluso el valor, de cumplir sus sueños o, como mínimo, uno de ellos. El equipo que formamos VanDammeForum y VanDammeForum-OnLine compartimos un mismo sueño: conocer en persona a Jean-Claude Van Damme. A través de sus películas, Van Damme nos ha acompañado a lo largo de los años, gracias a su ya extensa filmografía que abarca casi tres décadas y que, con altibajos incluidos, nosotros nos hemos repasado una y otra vez desde el principio hasta la actualidad, sin perder en ningún momento el cariño que sentíamos (que sentimos, mejor dicho) hacia quien nos ha regalado tantas horas de placer audiovisual. Y no sólo eso: gracias a esta afición común, un grupo de individuos de distintos puntos del mundo ha tenido la suerte de poder cruzar sus caminos y de desarrollar una progresiva amistad, primero a través de nuestro foro y, ahora con la posibilidad de estrechar nuestras manos y poner voz y rostros a nuestros avatares. Así, el mismo día en el que conocimos a Van Damme, pudimos por fin conocernos entre nosotros, convirtiéndose el 8 de agosto de 2012 en un día inolvidable.

La incertidumbre: ¿Vendrá Van Damme a España o no?
A finales de julio nos llegaba una información importante: Van Damme estaría en Madrid el 6 de agosto para la presentación de Los Mercenarios 2. Nos pusimos nerviosos, obviamente. Muchos de nosotros nunca habíamos tenido la oportunidad de ver a Van Damme en persona, a pesar de que hace años se dejaba ver ocasionalmente por nuestro país. Pero algunos eran demasiado pequeños y todavía no conocían al belga, o sí eran fans ya pero no podían viajar hasta la capital, como era mi caso. La cuestión es que ahora, con la credibilidad que nos podría aportar el hecho de haber formado la comunidad de habla hispana sobre Jean-Claude Van Damme más importante que existe (y eso lo reconoce hasta el propio actor, que nos ha colocado en la sección de enlaces de su página web oficial: www.jcvd-online.com), podríamos tener las puertas abiertas para recibir a nuestro ídolo como se merece, con el cariño que sólo podemos darle los que llevamos años dedicándole tanto tiempo y entrega.

Urgía tirar de contactos, así que nos pusimos manos a la obra: Boris Pifarre, una eminencia en lo que a Van Damme se refiere, y miembro co-fundador de VanDammeForum, sería el encargado de dirigirse personalmente a Jean-Claude para confirmar su regreso a España; por otro lado, Waleed Al-Telbany, amigo personal de JC y también nuestro (además de creador de The Int'l JCVD Forum), tendría que sufrir mis constantes mensajes para intentar esclarecer la situación.

Pero había otro frente que cubrir: había que ponerse en contacto también con Aurum, distribuidora de la película en España, para que nos diese más información sobre el tema y, de paso, intentar conseguir invitaciones para algunos miembros de VanDammeForum. Poco después, se anunció que la premiere de Los Mercenarios 2 tendría lugar el 6 de agosto, y la propia Aurum confirmó que para ello nos visitarían Sylvester Stallone, Jason Statham, Dolph Lundgren y... sí, Jean-Claude Van Damme. Ahí volvieron a aflorar los nervios: había que conseguirlo, VanDammeForum tenía que darles un buen recibimiento, así que comenzamos a organizarnos, pidiendo días libres en los trabajos, sacrificando nuestros pocos ahorros para pagar billetes de avión, de autobús o de tren, buscando hoteles, etc. Pero había algo que nos preocupaba, como era el hecho de saber si podríamos ver de cerca a Van Damme o no. Nadie en el círculo más cercano del actor podía confirmar ni desmentir nada, ya que todo dependía de si Lionsgate (la productora de la película) cambiaba sus planes a última hora o no, y de si dejaba algo de tiempo libre a Jean-Claude para poder conocer a sus seguidores. No obstante, volvimos a ponernos en contacto con Aurum y finalmente, tras demostrarles que nuestro foro era un sitio muy visitado y que casi todos los fans de Van Damme que hay en España se pasan por allí (estén registrados o no), nos cedieron dos invitaciones dobles. Aquí comenzó a hacerse notar la tensión, ya que todos queríamos ir, pero no había invitaciones para todos, y tampoco sabíamos a ciencia cierta si podría haber algún momento en el que estuviéramos cerca del actor, más allá de verle pasear por la alfombra roja y por la sala del cine Callao. Hubo algunas fricciones entre los foreros durante los días previos a la premiere pero, finalmente, y para no extenderme demasiado, además de estas cuatro invitaciones, otros miembros del foro pudieron conseguir más pases a través de concursos y diversas promociones, algunos incluso compartiéndolas con los que no habían podido conseguir ninguna y aún así estaban dispuestos a viajar a Madrid a la aventura (mención especial para Borcloud, con el que tuve un malentendido que afortunadamente se arregló, y consiguió una buena cantidad de pases extra).

Juan posando orgulloso con sus entradas.
Cuando todo parecía que iba encarrilado, las cosas volvieron a ponerse feas, con cambios de última hora que a algunos (entre ellos al genial Boris, a quien echamos mucho de menos, o a Diego Arjona, que finalmente no pudo entrar a ver la película, aunque sí estuvo unos minutos con nosotros por la mañana) les hicieron imposible poder unirse con los demás en ese día mágico. Un gran contratiempo fue la muerte de Sage Stallone, el hijo de Sylvester, justo un día después de que algunos minutos de Los Mercenarios 2 fueran mostrados en la Comic-Con de San Diego. Era normal pensar que Stallone no tendría el cuerpo para viajar por el mundo promocionando su trabajo, así que nadie se sorprendió cuando Aurum anunció que Sly no estaría en la presentación española (no obstante, luego nos sorprendió verle en París un día después de su aparición cancelada en Madrid...). Sin embargo, y sintiendo mucho la pérdida de la familia Stallone, a nosotros empezaron a preocuparnos los rumores de que toda la gira promocional se cancelaría. Y, de hecho, así fue en algunos países. Por otro lado, todas las señales de alarma se encendieron al ver que las invitaciones de Aurum no llegaban, pero finalmente se debió a que hubo un cambio de fechas: del 6 pasó al 8, y muchos tuvimos que hacer malabares para poder cambiar los billetes, volver a hablar con los jefes y demás. Aún con muchas ausencias (Slinker, Boris, Diego, Brakus, Moray, Glez, Ken, Raulsantander y otros tantos), el día 8 teníamos la gran cita y varios miembros de VanDammeForum nos encontramos a las 11:30h en la Puerta del Sol.

Poniendo rostros a nuestros amigos virtuales
De izquierda a derecha: Scorpio, PedroDamme, JCVDTKD, Erprimodevandamme7, Barny Sly y su hermano, Pedro J. Tena, Tear_nmc, Periko y Juan.

Una de las cosas que más me gusta de Los Mercenarios 2 es la manera en la que va presentando a los protagonistas. De repente, tras una bruma aparece Van Damme, al lado está Scott Adkins, una música fácilmente reconocible ilustra las apariciones de Chuck Norris, tras una capucha nos sorprende Schwarzenegger, etc. Algo así es lo que viví cuando empezaron a llegar mis compañeros. Ya conocía a Juan y a su novia Bea, con los que había quedado en el Festival de Sitges (la última vez, en 2010). También a JCVDTKD (Carlos), ya que vino a la presentación del libro Los Brazos Fuertes del Cine de Acción de los 80 y 90 (recordad). Y con Periko llevaba ya hablando desde las 6 de la mañana en el hotel, que fue la hora a la que llegué a Madrid desde Badajoz, tras pasar la noche metido en un autobús. Pero luego fue emocionante cuando empezaron a llegar los demás amigos, reconocibles por sus camisetas de VanDammeForum. "¡Eh, mira, ese es Scorpio!", "¡Mira, por ahí viene Tear!", "¡Este es Quique García! ¡Enoeda!". Esto puede que sea difícil de entender para alguien que no sienta una pasión muy desarrollada por nada o nadie en concreto, pero, en nuestro caso, el hecho de poder pasar un día entero con otras personas con las que compartimos esa misma pasión, hablando sobre ello sin miedo a resultar cansinos, es algo realmente extraño y, al mismo tiempo, satisfactorio.

Para poner un poco de orden, y como administrador del foro, me puse la gorra de capitán, saqué un papel de mi bolsillo y pasé lista. Tras las presentaciones pertinentes, los saludos, las anécdotas sobre el viaje de cada uno, fijamos nuestro primer destino. Sabíamos que Van Damme estaba en el Hotel Ritz junto a Dolph Lundgren y Jason Statham. A las 12:30h hacían un photocall para la prensa y teníamos un infiltrado: Diego Arjona consiguió un pase de fotógrafo, así que entró en el jardín del hotel donde tendría lugar el acontecimiento, mientras los demás nos quedábamos fuera, angustiados, pendientes de esas escaleras por las que tendrían que bajar nuestros héroes. El responsable de seguridad nos tuvo que llamar la atención, lógicamente, ya que algunos empezaron a subirse a las rejas del jardín y eso podría ser peligroso. Aunque he de decir, en honor a la verdad, que la mayoría de los que estaban desafiando las normas no eran de nuestro foro, sino personas que no conocíamos de nada. Por su parte, el tipo de seguridad hizo un trato con nosotros: si nos portábamos bien, dejaría la puerta del jardín abierta para que pudiéramos ver cómo los actores posaban para las fotos. Eso nos daba una oportunidad de tenerles a unos cincuenta metros, aunque no pudiéramos fotografiarnos con ellos ni pedirles autógrafos (eso llegaría después...). Ya con eso estábamos conformes. Y comenzó la fiesta...


El Photocall en el Hotel Ritz
Primero apareció Jason Statham, todo elegancia y seguridad, bajando las escaleras con gafas de sol e impecablemente vestido. En un primer momento nos pareció demasiado serio y algo antipático, ya que no se dirigió a nosotros, pese a que forzosamente se nos veía desde la escalera por donde bajaba. Horas después descubriríamos que estábamos equivocados, y que el bueno de Jason se toma la parte de promoción con mucha profesionalidad y centrado exclusivamente en atender a la prensa, pero no nos adelantemos...

Después bajó Dolph Lundgren, impresionante, una apisonadora viviente que parece algo menos alto en la realidad que en sus películas, pero que aún así derrocha una fortaleza física apabullante. Es el típico tío que te podría arrancar la cabeza de una hostia, literalmente. Gritamos su nombre y él nos devolvió el saludo cordialmente con una media sonrisa y pasó a realizar su trabajo.

Van Damme dándolo todo en el photocall. Foto realizada
por Diego Arjona.
Sabíamos que ya quedaba poco, que se acercaba el momento de ver a Jean-Claude. Todos nos apelotonamos en la puerta, expectantes, y de repente apareció junto a su esposa Gladys y todos alucinamos. Los flashes comenzaron a disparar a discreción, aunque no siempre dieran en su objetivo, y empezamos a gritarle a Van Damme. Él nos miró, nos hizo un gesto suyo tan característico como levantar el pulgar y bajó las escaleras sonriente, quizá satisfecho por ver que su nombre fue el más coreado, como lo seguiría siendo durante todo el día. Y ahí JC empezó su show: al contrario que sus compañeros, muy serios y formales, nuestro hombre comenzó a dar patadas al aire, a lanzar puñetazos, a posar desenfadado para las cámaras. Nosotros seguíamos llamándole la atención y él miró hacia nosotros. "¡Nos ha mirado! ¡Tíos, nos ha visto!". Volvió a mirar a los fotógrafos y siguió cumpliendo con su deber, pero nosotros sabíamos que le estábamos distrayendo. Aquí me detengo un momento para explicar algo: Van Damme no tiene una relación convencional con sus fans; no les ve como a una masa de gente desconocida que le da de comer, sino que los considera amigos, especialmente a los que dedicamos nuestro tiempo libre a "trabajar gratis" para él, de tal manera que no es raro que mantenga correspondencia con algunos seguidores y que a algunos nos envíe autógrafos por correo sin tener que pedírselos. Esa cercanía con su público es uno de los rasgos que le caracteriza, así que es totalmente lógico que hiciera lo que hizo a continuación. Van Damme volvió a mirarnos y nos hizo un gesto que se podría traducir como "Tranquilos, luego os veo". Todos nos quedamos ojipláticos y los nervios crecieron aún más. Entonces, saltándose todo el protocolo, y obligando a los de seguridad a correr tras él, Van Damme les dijo a los fotógrafos que se esperaran un momento y se acercó a nosotros para saludarnos. Fue una locura. Yo no sabía muy bien dónde estaba ni a quién tenía a mi lado, todos queríamos estar cerca de él, pero fue todo muy rápido y tuvo que volver al photocall. Diego aprovechó ese momento para entregarle un ejemplar de su libro, que Van Damme le dio a uno de sus acompañantes para que se lo guardara. Su frase fue "It's mine" o "It's for me", según me contó luego Diego.

Por un lado los periodistas y los de seguridad... por otro los fans... y Van Damme, en el ojo del huracán.



Jean-Claude y Gladys, una pareja encantadora.
Tras acabar su cometido, los actores volvieron a subir las escaleras en dirección al hotel, donde tenían cita con varios medios para hacer pequeñas entrevistas. Pero antes de ello Van Damme nos tenía reservada una sorpresa: nos miró desde arriba y posó para nosotros, incluso implicando a Gladys (una mujer extraordinaria, todo sea dicho) y nos dijo que le dejáramos todas las cosas que no nos había podido firmar al conserje del hotel, que nos las firmaría y el personal de allí nos lo entregaría todo más tarde. Esto lo dijo en inglés, claro, así que fue gracioso cómo después de escuchar su frase algunos compañeros me miraron de inmediato en plan "¿Pedro, por Dios, qué ha dicho?", sabiendo que yo me defiendo más o menos con el inglés. Y así lo hicimos, le dejamos todo el material al conserje y pasamos a comentar entre todos lo que acababa de suceder.

Jean-Claude nos saluda sin importarle que podría haberse caído de ahí y haberse hecho otro chichón en la cabeza.




Jako posa orgulloso con
su cuadro firmado por
Van Damme.
Después de estar varios minutos esperando, alguien del equipo de seguridad salió y nos dijo que los autógrafos quizá no estarían listos hasta cerca de las ocho de la tarde. Y eso se convertía en un problema, porque a las 20:30h comenzaba el acto en la alfombra roja ubicada en la Plaza de Callao y no nos daría tiempo. Por suerte, había allí un chico que se ofreció a quedarse para recoger todo y luego nos lo entregaría en Callao. Él y su novia harían guardia en el hotel por todos los demás (como compensación, les regalaríamos luego dos pases para la premiere de los que nos sobraron). Podríamos no habernos fiado, pero no había motivo para ello, porque se notaba que eran buena gente y que iban a cumplir su palabra. Un día después del evento, el chico se registró en nuestro foro con el nombre de Jako. Desde aquí, mi agradecimiento por encargarse de recoger todo. Por allí también estaba Latura, de CineyCine, a quien mando otro saludo desde aquí.


La larga espera
Como teníamos este tema solucionado, decidimos buscar un lugar para comer todos juntos, ya que eran cerca de las dos y el hambre apretaba. Nos despedimos de Diego, puesto que tenía que coger un avión por motivos de trabajo y no podía quedarse con nosotros para ver la película. Antes de eso, tuvo el detalle de regalarnos unas postales con el póster americano de Los Mercenarios 2.

Había que buscar algún sitio cercano a Callao, para tener controlado el tema de la cola. Hacía un calor horrible y todavía era temprano, pero sabíamos que no podíamos despistarnos demasiado si queríamos coger un buen sitio al lado de la alfombra roja. La solución fue quedarnos en un Pans que había justo enfrente del cine, desde cuya ventana teníamos una vista perfecta de la plaza. Como anécdota, recordar al relaciones públicas de un restaurante que nos siguió durante unos metros y que decía que él también era fan de Van Damme. El tipo decía que si nos decía dos títulos de películas suyas, nos íbamos todos a comer a su restaurante, pero finalmente no aceptamos el reto y seguimos adelante. Aunque fue divertido, no nos podíamos permitir el lujo de despistarnos.

El equipo de VanDammeForum minutos antes de coger fuerzas con un buen bocadillo enfrente del Cine Callao.


Y menos mal, porque a las tres y pico ya había gente por allí. A nuestro lado había un chico (Tarik, creo que se llamaba) que estaba guardando el sitio a dos más. No sé si fue falta de organización lo que tuvimos, o que nos despistamos en una de nuestras frecuentes visitas al kiosco que estaba justo al lado y en el que vendían agua fría (indispensable para sobrevivir al calor que hacía, y más con nuestras camisetas negras absorbiendo todos los rayos de sol), pero el caso es que cuando llegaron los dos amigos de Tarik nosotros quedamos divididos en dos grupos. Por un lado estaban Periko, Scorpio y su hermana Merce, PedroDamme, JCVDTKD y Barny Sly y su hermano (que tuvieron que ausentarse durante unas horas); por otro lado estábamos Juan y su novia Bea, Tear_nmc y su chica, Quique García, Enoeda y yo.

PedroDamme, Merce, Periko, Barny Sly, Scorpio y JCVDTKD alucinaron cuando JC se les acercó para hacerse esta foto.



Esto tuvo varias consecuencias: primero, que nos impidió poder vivir la experiencia a todos juntos; segundo, que cuando luego salió Van Damme, vio las camisetas y se acercó para hacerse una foto con nosotros, los que no estábamos en esa esquina donde estaban los demás, nos quedamos fuera de cuadro; y, tercero, que tuvimos que soportar a un pobre muchacho que no paró de tocar las narices todo el tiempo, diciendo que casi todas las películas de Van Damme eran malas (y que él "sabía de lo que hablaba", porque, atención, "había estudiado cine" y, claro, eso le daba todo el derecho del mundo a juzgar sentando cátedra...). Lo curioso del caso es que este chico, reconocible porque llevaba un brazo escayolado, estaba ahí en primera fila tanto en la alfombra roja como antes, por la mañana, en el Hotel Ritz, donde fue fotografiado con la expresión que vais a ver a continuación (sólo diré una palabra al respecto: hipocresía).

Antifan de Van Damme comiéndoselo con la mirada en el centro. A la izquierda, Borcloud, y a la derecha, Juan.  


Aguantando el tirón...
Fueron muchas horas de pie o sentados en un suelo ardiente, aguantando el bochorno, aunque mereció la pena. Una escapada fugaz a la FNAC (que unos aprovecharon para hacer compras y otros para ir al baño) fue el único momento en el que estuvimos protegidos del sol, pero estaba claro que nadie quería moverse de allí y correr el riesgo de que cuando volviésemos ya hubiese más gente delante de nosotros. Ya habíamos visto a los actores por la mañana, pero había sido imposible hacernos fotos con ellos. Queríamos tenerles más cerca y, por si acaso no nos devolvían todo lo que dejamos en el hotel, ver si éramos capaces de arrancarles algún autógrafo.

A medida que transcurrían las horas iba llegando más y más gente. El Cine Callao tiene una pantalla gigante en el exterior en la que emiten publicidad. En un momento dado conectaron con la retransmisión de un partido de baloncesto de la Selección Española para las Olimpiadas. Muchos curiosos que pasaban por allí se acercaron y se dieron cuenta de que allí había algo más: una alfombra roja, unas vallas, gente con revistas, posters y películas, y sobre todo imágenes a tamaño real (o casi) de las mayores leyendas del cine de acción. No es de extrañar que muchos se quedaran finalmente por allí, atraídos primero por el partido y luego expectantes al saber que se iba a producir un evento de la magnitud de la premiere de Los Mercenarios 2.



Antodamme (en el centro) con Dolph Lundgren.
Mientras esperábamos, tuvimos la visita sorpresa de Antodamme, un veterano fan de Van Damme a quien fue agradable conocer y tener de nuevo con nosotros; y también conocimos a Gustavo García Rísquez, una joven promesa de la interpretación (como Quique), que más tarde acompañaría a Adolfo (sí, ese Adolfo) a un encuentro privado con los actores, ganado misteriosamente por Adolfo. Y digo "misteriosamente" porque él solito ganó dos concursos organizados por Aurum, algo que no puede dejar de resultarnos extraño... Al día siguiente nos enteraríamos de que Adolfo (en compañía de su inseparable Rafa) le había hecho una jugarreta a Gustavo, dejándole tirado en la sala del cine para irse a colar al Hotel Ritz. Pero sobre eso volveremos más tarde...

Pedro J. Tena y Enoeda aguardando el momento de
ver a Van Damme de nuevo.
Más o menos sobre las 20:00h, un rato antes de que llegaran los actores, la pantalla comenzó a emitir sin descanso los dos trailers de la película. Y, claro, nosotros teníamos que hacernos notar (algo que no fue difícil, ya que por todas partes la gente se nos quedaba mirando al darse cuenta de que íbamos todos con la misma camiseta), así que gritábamos cada vez que Van Damme aparecía en pantalla, sobre todo en el momento en el que daba su famosa patada de helicóptero. Quizá a algunos les haría gracia, pero nosotros estábamos realmente felices. Ya habíamos visto a Van Damme de cerca por la mañana y estábamos a punto de verle otra vez. Para colmo, en las horas que pasamos juntos nos dimos cuenta de que todos encajábamos bien, así que a pesar de que las circunstancias externas no acompañaban (el clima, la multitud de gente que se agolpaba a nuestras espaldas, etc.), seguíamos con fuerza esperando que llegara otro de los momentos cumbre del día.


Mercenarios en al alfombra roja
De repente nos dimos cuenta de que en la pantalla gigante estaban emitiendo en directo imágenes tomadas in situ. Eso sólo podía significar que los actores estaban a punto de llegar...



Y por fin llegó el momento... Primero apareció Jean-Claude, junto con Gladys, ambos de blanco impoluto y seguidos de su maquillador, Gino Zamprioli, quien se haría indispensable cuando Van Damme comenzara a sudar sin control. No es de extrañar que sudara, y no sólo por el calor, sino también porque comenzó a lanzar patadas a diestro y siniestro, complaciendo a los fans y a los fotógrafos, dando espectáculo, gustándose y gustando, sabiéndose el centro de atención y arropado por los gritos de sus seguidores.

Cuando uno tiene de cerca a Van Damme se da cuenta de que su cara acusa demasiado el paso del tiempo (y quizá, por qué no decirlo, también los malos hábitos), pero sorprende comprobar lo ágil que está físicamente, la energía que tiene y lo simpático que es con la gente que le quiere. Algunos miembros de VanDammeForum, como ya he citado antes, tuvieron la gran fortuna de que Van Damme se les acercara y posara junto a ellos. Los demás no fuimos capaces de hacernos una foto con él en ese instante, debido a que había demasiada gente a la que atender y a que la seguridad que llevaba el actor no le dejaba detenerse demasiado. Un cotilleo: nos filtraron la información de que, al ver lo que ocurrió por la mañana en el Ritz, los responsables de seguridad decidieron poner especial atención sobre Jean-Claude, ya que se dieron cuenta de que era el más solicitado de los tres actores. Esto estuvo bien, porque significa que Van Damme era la estrella total de la premiere, pero para nosotros en ese instante fue una faena.

Ahí veis a Juan a punto de caerse para poder sacarse una foto con su ídolo.


Después de varios minutos dominados por JC, apareció otro coche y de él salió Dolph Lundgren. Más tranquilo que Van Damme y también muy querido por los fans, él sí pudo detenerse algo más con nosotros y tomárselo todo con más calma. Quizá también porque Van Damme seguía atendiendo a la gente en el otro extremo de la alfombra roja. Dolph también parece algo mayor, pero no por su rostro, sino por la manera en la que se mueve y habla, dando la sensación de que está cansado... o simplemente es que es así de tranquilo. Es curioso, porque tiene unas manos que podrían romper un cuello en un segundo, pero él transmite cordialidad y paz.

Dolph Lundgren: tan grande como afable. 


Por último, Jason Statham se ganó los gritos más entusiastas de las chicas, aunque en general casi podría decir que fue el menos vitoreado de los tres. Esto puede significar que los fans de Jason Statham no acuden a este tipo de eventos o que, simplemente, los que estábamos allí éramos todos más de la vieja escuela. Por eso, aunque nos alegrara conocer también a Jason, no fue algo tan legendario como tener cerca a los Soldados Universales.

Jason Statham: La Chulería.





¡La Película!
Con todas las emociones que estábamos viviendo, casi se nos olvida que todavía quedaba algo más: ¡teníamos entradas para ver la película!

Pedro J. Tena y Scorpio antes de que empezara el film.
En ese instante, con los nervios, nos desperdigamos un poco. Por un lado, Jako había vuelto con una bolsa llena de los objetos que Van Damme había prometido firmar. Estaba todo... o casi, porque tristemente en el hotel se extravió el ejemplar de Los brazos fuertes del cine de acción de los 80 y 90 que había dejado Scorpio. Además, el libreto del interior del DVD de Soldado Universal que dejó Latura fue devuelto sin firmar, algo que me entristeció bastante, ya que fui el encargado de dárselo luego y no me había dado cuenta de que faltaba el autógrafo hasta el mismo momento en el que se lo di. Yo conseguí que Van Damme me firmara las carátulas de Blanco Humano y Soldado Universal, y en la alfombra roja Dolph Lundgren y Jason Statham me firmaron el póster de Los Mercenarios 2 que venía en la revista Acción. Hubiera estado genial que también me lo firmara Van Damme, pero no pudo ser, sobre todo porque estaba más concentrado en conseguir una foto con él que en otro autógrafo. Por otro lado, mientras estábamos en la alfombra roja vimos que ya se había formado una cola importante con la gente que tenía invitaciones para ver la película, así que en cuanto acabó el show tuvimos que correr a esa otra cola para no tener que sentarnos todos muy separados. Nos dimos cuenta de que las invitaciones de unos y otros eran distintas: unas eran para el anfiteatro y otras para el patio de butacas, así que nos tuvimos que separar forzosamente. Yo acabé en la tercera fila más o menos, sentado al lado de Scorpio y listo para ver el largometraje que más he esperado ver en toda mi vida.

A la derecha, Marta posa
orgullosa con Jason y
una amiga.
Pero antes de hablar sobre la película, otra anécdota: mientras estábamos en las vallas, noté que una chica que estaba en la parte de en frente no dejaba de mirarnos. Y no, no es que ninguno de nosotros hubiera ligado, es que la chica nos conocía. Después, en la sala de cine, resultó que la chica estaba sentada delante de Scorpio y de mí. Ella se nos volvió a quedar mirando hasta que Scorpio le llamó la atención. Le dijo "¿Te gustan las camisetas? ¡VanDammeForum!" o algo así. Cuál fue nuestra sorpresa cuando dijo que nos conocía y que ella también estaba registrada en nuestro foro... era Marta. Esto me lleva a preguntarme si no habría por allí más compañeros del foro que, bien por timidez o bien por no haber seguido el foro el último mes y no haberse enterado de la quedada, estarían también por allí y se podrían haber unido a nosotros. Aunque, desde luego, con los que estábamos ya éramos suficientes como para hacernos notar, y bien.

Retomando el hilo, estábamos ya sentados cómodamente en las butacas cuando se apagaron las luces y comenzaron a desfilar por el pasillo central de la sala el productor Avi Lerner y los protagonistas de la cinta. Todos se presentaron y resultaron simpáticos, se les notaba distendidos, pese al cansancio que ya debían de llevar encima tras todo un día lleno de fotos y entrevistas. Además, parecía bastante evidente que entre ellos había química. Buena prueba de ello es esto que voy a contar: Avi Lerner (que, por cierto, se sorprendió cuando Juan le pidió una foto, ya que seguro que mucha gente ni sabía quién era) dijo que todos estábamos invitados para vernos la próxima vez con motivo del estreno de Los Mercenarios 3; justo cuando pronunció esas palabras, Van Damme miró a Jason Statham con gesto burlón, le guiñó un ojo y dio la espalda al público un segundo, para pasar el dedo pulgar sobre su garganta mientras se partía de risa. Quien haya visto la película sabrá qué significa ese gesto... Después bajaron del escenario y Jean-Claude volvió a dar muestras de su buen estado físico, ya que él lo bajó de un salto en lugar de utilizar los escalones, como los demás hicieron. Se sentaron cerca de donde estábamos nosotros y arrancó la película (aclarar que ellos saldrían de la sala al cuarto de hora más o menos).

Los tres actores y su traductor pasándoselo en grande.


¡Y qué película! Los Mercenarios 2 tiene todos los ingredientes necesarios para convertirse en un clásico instantáneo del cine de acción, y los aprovecha a la perfección teniendo en cuenta que tiene que haber minutos de lucimiento para todos en un metraje ajustado. Se está debatiendo mucho sobre si Van Damme sale poco o está desaprovechado. En mi opinión, teniendo en cuenta que no es el protagonista, sino el villano, sale lo justo, quizá algo menos de lo esperado, sí, pero no menos de lo que suelen salir los malos de este tipo de películas. Lo importante es que aprovecha sus minutos como nadie, le vemos disfrutar, dar miedo y hasta resultar odioso, que es justo lo que se tiene que esperar de un villano. Entiendo que los fans de Van Damme quisieran más minutos, más patadas, más diálogos con él, pero han de tener en cuenta que no es una película de Van Damme, sino simplemente (¡símplemente, como si fuera poco!) una cinta en la que comparte cartel con la mayoría de los actores de acción que nos hicieron amar el género.

Por otro lado, si la comparamos con la primera parte, Los Mercenarios 2 sale ganando: ya no es solo que las secuencias de acción estén mejor dirigidas (en ese sentido, el trabajo de Simon West es más acertado que el que llevó a cabo Sylvester Stallone en la primera parte), sino que tiene un tono mucho más homogéneo que la anterior, sin tantos cambios de registro. Recordad que aquella pasaba de lo dramático a lo cómico, de ahí a lo crepuscular y después se iba a lo nostálgico, pero sin encontrar nunca un tono en concreto. Los Mercenarios 2, en cambio, tiene muy clara su faceta de homenaje al género, a sus actores y, sobre todo, a sus aficionados, ya que propone un arsenal de guiños, referencias y momentos de puro goce para cualquier fan que se haya criado con Stallone, Schwarzenegger, Willis, Van Damme, Lundgren y... Chuck Norris, cuyas apariciones son sencillamente tronchantes.

Aparte de eso, la banda sonora compuesta por Brian Tyler esta vez es más épica y espectacular que la que hizo para la primera parte, la acción es prácticamente imparable y sus guionistas tienen muy claro su objetivo: hacer que el público se lo pase bien y que los actores que tienen que enunciar sus frases también.

La experiencia de ver la película en una sala abarrotada y acompañado de gente predispuesta a pasárselo bomba fue algo genial. Nos pasamos algo más de hora y media riendo y aplaudiendo hasta que se encendieron las luces y todos (o quizá casi todos, porque hay opiniones para todos los gustos) salimos de allí con la sensación de que Los Mercenarios 2 era tan rápida que se hacía demasiado corta, lo cual no deja de ser bueno, ya que incita al revisionado múltiple.

De izquierda a derecha, Scorpio, PedroDamme, Merce, Bea, Juan, Barny Sly, Pedro J. Tena, Periko, Erprimodevandamme7, Enoeda, el hermano de Barny Sly y Aída (la novia de Erprimodevandamme7).


Ya la salida del cine, tras unas últimas fotos, algunos tuvieron que despedirse: JCVDTKD y la pareja formada por Barny Sly y su hermano tenían que marcharse ya. Lamentablemente, no pudieron vivir en primera persona lo que ocurrió después... curiosamente el momento más emocionante de toda la noche (y, según algunos de los que estaban allí, de toda su vida).


Operación Ritz
A pesar del cansancio (tened en cuenta que algunos no habíamos dormido prácticamente nada la noche anterior y que llevábamos todo el día por ahí), queríamos seguir un rato más juntos, comentando la película y disfrutando de nuestra compañía mutua. Lo normal habría sido irnos a cenar o a tomar algo, pero una idea mejor se interpuso en nuestro camino. Fue gracias a dos circunstancias: primero, algo que dijo Toni (Erprimodevandamme7) y, segundo, el accidente con el libro de Vicente (Scorpio). Toni nos dijo que había hablado con el responsable de seguridad que había estado todo el día cuidando de Van Damme y que, como había visto que nos habíamos portado muy bien, iba a intentar que nos pudiésemos hacer una foto con él si nos acercábamos de nuevo al Ritz. Eso ya nos dejó convencidos a algunos, pero también necesitábamos una excusa para acercarnos al hotel y no tener que contarle nada al conserje sobre nuestro "acuerdo" con el tipo de seguridad. A Scorpio no le hizo ninguna gracia que su libro se perdiera en el hotel, pero nos dio la excusa perfecta para volver a sus puertas: volveríamos para explicar que un libro debía estar todavía allí y, una vez averiguado esto, buscaríamos al de seguridad para ver si cumplía con lo que dijo.

Trazado el plan, emprendimos nuestro camino llenos de ilusión, ya que quizá conseguiríamos una foto con Van Damme, algo que se nos había escapado durante todo el día. Nos conformábamos con una foto de grupo: todos con nuestras camisetas y Van Damme posando en medio. Quizá entre otro grupo de personas habrían hostias por ver quiénes posaban justo al lado de Jean-Claude, pero sabía que en nuestro caso no se producirían esos roces. La idea era hacernos esa foto de grupo y luego intentar pedirle a JC que se hiciera una foto con cada uno de nosotros. Algo arriesgado, pero que se podría intentar.

Del libro no sabían nada en el hotel, pero sí que pudimos hablar con el jefe de seguridad. Nos dijo que los actores todavía no habían vuelto al hotel, que estaban cenando, y que no sabía exactamente a qué hora volverían. Pero que si no formábamos escándalo, nos podíamos quedar allí esperándoles e intentar sacarles una foto. También nos dijo que teníamos que entenderles si no estaban dispuestos a hacerlo, ya que estarían cansados y quizá no estuviesen por la labor. No obstante, nosotros esperamos... por si acaso... y menos mal que lo hicimos.

Mientras tanto, iba informando a nuestro compañero Boris por whatsapp, algo que me sabía un poco mal, porque aunque a él le hiciera mucha ilusión saber de nuestra aventura, también estaba triste por no poder estar con nosotros. Decidí jugármela, aunque sabía que le ponía en un compromiso, cuando le pedí que le escribiera a Van Damme y le dijera que sus fans de VanDammeForum estábamos allí esperándole en la puerta del hotel. Él tuvo un poco de miedo, porque no quería molestar a nuestro ídolo, pero finalmente aceptó y le escribió. ¿Estaría atento Jean-Claude a su móvil?

Miré a la puerta del hotel y algo me sorprendió: de allí salían Adolfo y Rafa, viejos amigos con los que acabamos mal, muy mal, y que cruzaban la puerta totalmente cabizbajos, esquivando nuestras miradas y con caras de tristeza. El jefe de seguridad nos confesó que se habían colado en el hotel y que les habían tenido que echar. Este fue el motivo por el que Adolfo quedó plantado a Gustavo (recordad, lo comentaba unas líneas más arriba) en la sala del Cine Callao en cuanto vio a los actores salir de allí. Voy a ser sincero: Rafa y Adolfo tienen unas colecciones alucinantes, son probablemente los mayores coleccionistas de artículos de todo tipo de Van Damme (desde posters hasta imanes para la nevera, pasando por todas las ediciones existentes de sus películas), pero eso no les convierte en buenas personas... y nosotros sabemos que han sido crueles con muchos fans, así que nos hace daño cada vez que vemos que reciben un reconocimiento que quizá no se merecen (ya que lo material es fácil tenerlo si se tienen medios económicos, pero hay muchos otros valores de los que estos señores parecen carecer y que, valga el tópico, no se compran con dinero). Ambos hicieron la espantada sin decir nada, aunque sé que nos vieron y que sabían quiénes éramos.

A los pocos minutos vimos aparecer un coche y nos dijeron que nos apartáramos de la puerta para dejarle pasar. ¿Quién sería? Los nervios nos corroían.

Se abrió la puerta y apareció Dolph Lundgren, visiblemente cansado, pero simpático. Cuando le preguntamos si podía hacerse una foto con nosotros contestó "Of course", y posó con todos juntos antes de subir al hotel.



Bien, ¿quién sería el siguiente? Ya sabíamos que estábamos en un lugar privilegiado. Era tarde, así que no éramos muchos los que esperábamos en la puerta del hotel (aparte del equipo de VanDammeForum, había unas cuantas personas más haciendo guardia). Y ya habíamos comprobado que el jefe de seguridad no se imponía a que los actores se pararan con nosotros un minuto. Mientras comentábamos lo majo que había sido Dolph, llegó otro coche. De él se bajó Jason Statham, demostrando una simpatía que no le habíamos visto durante el resto del día, seguramente ya más relajado después de haber pasado todo el ajetreo promocional y contento tras una buena cena. Tampoco puso ninguna objeción a fotografiarse con nosotros. Ya sólo quedaba Van Damme...



Dicen que lo bueno se hace esperar, así que Jean-Claude llegó el último. Como ya había dicho antes, a él le doblaron la seguridad, así que se bajó del vehículo con guardaespaldas. El tema de hacerse una foto con él parecía en ese instante difícil, y lo de hacerse una foto individual con cada uno de nosotros... directamente imposible. Pero nos sorprendió a todos cuando dijo "They're waiting for me" (sabía que le estábamos esperando, con lo cual es más que probable que leyera el mensaje de Boris) y nos pidió que nos colocáramos en fila india para ir haciéndonos una foto con él... uno a uno. De repente todos alucinamos, ¡no había hecho falta decirle nada! Él mismo decidió regalarnos ese momento mágico de fotografiarnos a su lado, poder estrecharle la mano y decirle algunas palabras.

Por fin el sueño se había hecho realidad. Todo el esfuerzo del viaje, del dinero invertido, de las horas de espera, del sudor, del dolor de pies y de espalda... todo ello merecía la pena. Estábamos frente a Jean-Claude Van Damme, nuestro actor favorito, la persona a la que hemos amado durante años, nuestro ídolo, y él nos miraba a los ojos y nos transmitía agradecimiento y felicidad. En cierto sentido, aunque pueda sonar raro, era casi como estar con un amigo.

JC esperó hasta el último momento, hasta que todo el mundo tenía su foto, para despedirse de nosotros y subir al hotel. Después de eso, todos estábamos exultantes de felicidad, nos abrazamos como hermanos, creándose un vínculo entre los que estábamos allí que resulta muy difícil de explicar y, más todavía, de comprender para los que no tuvieron el privilegio de experimentarlo.

A partir de ese día soy todavía más fan de Jean-Claude Van Damme. He comprobado que no sólo es mi actor favorito, sino que ahora sé que es una gran persona, y me hace feliz saber que él también se llevó una gran impresión de nosotros. De hecho, le sorprendimos tanto y se sintió tan querido que, un par de días después, Waleed nos confesó que Van Damme no paraba de hablar de nosotros y de lo bien que le hicimos sentir. Es lo mínimo que podíamos hacer por alguien que nos ha ofrecido tanto.

Gracias por llegar hasta el final de este post. Gracias a todos mis compañeros de VanDammeForum y, sobre todo, merci beaucoup, Jean-Claude.








Un sueño hecho realidad.

martes, 19 de junio de 2012

Entrevista exclusiva con Ernie Barbarash.


Fieles a nuestra tradición de buscar declaraciones exclusivas de cineastas y actores relacionados directamente con Jean-Claude Van Damme, os traemos una entrevista inédita con Ernie Barbarash, director de ‘Juego de asesinos’ y ‘Six Bullets’. En ella, Boris Pifarré y un servidor hemos intentado averiguar algunos de los secretos que se esconden tras estas dos colaboraciones con Van Damme. Y, aunque de ‘Six Bullets’ no nos haya podido contar demasiado por motivos contractuales, sí que ha contribuido a que nuestras ganas de ver esta nueva cinta de acción protagonizada por nuestro actor favorito crezcan más si cabe.



-Antes de nada, gracias por su tiempo, Sr. Barbarash. Si no te importa, comencemos hablando sobre cómo empezaste a hacer películas. ¿Cómo te introdujiste en la industria?

Gracias por hacerme esta entrevista. Vengo del teatro y echo de menos esa conexión directa con el público, así que de vez en cuando me interesa hablar con gente que tiene algún interés en las películas que hago…

Comencé como director escénico e iluminador. Realmente nunca pensé en trabajar en el cine, pero hace unos 17 años me encontré a mí mismo en Nueva York, sin tarjeta de residencia, con una obra en la que se suponía que iba a trabajar pero que no dejaba de posponerse, así que necesitaba desesperadamente algún trabajo que tuviera alguna relación con mis estudios universitarios… Esa era la única manera en la que podía permanecer en los Estados Unidos legalmente, así que comencé a trabajar a media jornada en la oficina recién abierta en Nueva York de una productora canadiense llamada Cinepix… Empecé leyendo guiones, ayudando con los castings, convirtiéndome en “ejecutivo de desarrollo” y pronto me mandaron a producir películas en varios países. Esa compañía canadiense se acabó convirtiendo en Lionsgate unos años después, así que empecé a trabajar en películas cada vez más grandes… Pero mientras estaba produciendo, echaba mucho de menos dirigir, ya que mi experiencia y estudios eran realmente la dirección teatral y el diseño… Y en un momento dado me di cuenta de que no quería permanecer en la industria del cine si no iba a conseguir dirigir yo mismo. Un día estaba sentado trabajando en la mezcla de sonido de la secuela de ‘Cube’, ‘Hypercube’, y recuerdo que me giré hacia mi antiguo jefe y mentor de producción Mike Paseornek y le dije “Tengo una idea para otra película de ‘Cube’… Si te cuento la premisa y te gusta, ¿me darías la oportunidad de escribir y dirigirla?”. Él me dijo que sí, así que unas semanas después le conté la sinopsis de lo que finalmente se convertiría en ‘Cube Zero’, y de repente me vi encaminado hacia escribir y dirigir mi primera película.


-Hablando de tus aportaciones a la saga ‘Cube’, hay que decir que algunos fans pensaron que no habías sido capaz de hacer algo comparable a la primera película. ¿Qué piensas de la franquicia y de la manera en la que contribuiste a la historia original?

Me encantó la ‘Cube’ original y creo que Vincenzo Natalie es un director realmente inteligente y talentoso y que su idea de hacer una película de ciencia ficción, terror y thriller con tono existencial fue brillante. La verdad es que no necesitaba ninguna secuela ni precuela. De todos modos, como sabe cualquiera que viva de hacer películas, no rechazas trabajos a menos que no necesites el dinero o te opongas moralmente al material. Ninguno de los dos era mi caso. En cuanto a ‘Hypercube’, me entristeció mucho que no tuviéramos el presupuesto para llevar a cabo el brillante guión original de Sean Hood tal y como lo había escrito. Desafortunadamente, teníamos una décima parte del presupuesto que necesitaba el guión original de ‘Hypercube’. Como productor al servicio de Lionsgate, tenía muy poco margen de tiempo para hacer ‘Hypercube’ y también estaba produciendo otra película cuando se puso en marcha, así que realmente no tuve tiempo para contratar a alguien que reescribiera el guión para ajustarlo al presupuesto que teníamos y lo acabé haciendo yo mismo junto con Lauren McLaughlin, que era una antigua compañera de trabajo en Lionsgate. Estoy orgulloso de algunas de las cosas que escribimos pero me hubiese gustado tener más tiempo para hacer un mejor trabajo. Por otro lado, estoy muy orgulloso de haber contratado al genio de la fotografía Andrzej Sekula para la película. En pocas palabras, se puede decir que estaba más feliz con el aspecto de la película, el casting y los estupendos efectos visuales de Mr. X en esa película que con mi propio trabajo como guionista. De alguna manera, es por eso por lo que estaba ansioso por hacer ‘Cube Zero’ – estaba intentando resarcirme de los errores que cometí en la historia de ‘Hipercube’ – porque realmente sentía que el ‘Cube’ de Vincenzo Natali merecía una continuación mejor. Creo que ‘Cube Zero’ es mucho más fiel a la esencia de lo que era originalmente ‘Cube’ – se hace las mismas preguntas y no las contesta necesariamente. Me basé mucho en mi experiencia con dramaturgos como Beckett y Pinter cuando concebí la historia y recuerdo estar contándosela a Vincenzo en una cafetería en Toronto mientras la concebía y pareció que le encantó la idea de hacer una precuela de ‘Cube’ que estuviera basada en ese tipo de cuestiones… Y creí que la idea de mirar a la gente que “trabajó” en el Cubo tanto como a las víctimas era una manera interesante de explorar el universo Cube sin limitarme a repetir el tono de la historia original. Aunque está lejos de ser perfecta, estoy mucho más feliz con ‘Cube Zero’ que con ‘Hypercube’.


-Después tomaste otra película famosa e hiciste una secuela para el mercado del vídeo, ‘Stir of echoes 2’ (‘El último escalón 2’). ¿Fue una decisión consciente hacer otra película de terror o no fue premeditado? ¿Eres fan del género?

Soy fan del género pero ‘Stir 2’ llegó a mí más como un encargo de Lionsgate. Se suponía que íbamos a hacer otra película de ‘American Psycho’ – y de hecho yo había escrito el guión de una tercera parte que gustó mucho tanto a gente de Lionsgate como de fuera –, pero el mercado cambió y de repente querían hacer una secuela de ‘El último escalón’, así que es la que finalmente escribí y dirigí. Estoy mucho más orgulloso del guión que escribí para ‘Stir of echoes 2’ que del resultado final de la película, y realmente fue culpa mía: cometí algunos errores a la hora de plantear los momentos de terror que hicieron que fueran menos efectivos de lo que podrían haber sido. Pero déjame decirte algo, una vez que has cometido esos errores en una película, NUNCA más caerás en ellos. Es por eso que mi siguiente película, también una de fantasmas (‘They wait’), tiene en mi opinión sustos mucho más efectivos (por lo menos por lo que puedo contar a tenor de las reacciones de la gente que saltaba de sus asientos). Pero estaba muy orgulloso del guión de ‘Stir 2’ y de la historia. Mi cuñado está en el ejército y ha combatido en Iraq y Afganistán, lo cual influyó mucho para que escribiera la historia sobre un soldado que vuelve de la guerra con estrés post-traumático y ese desorden se convirtiera en el foco de la trama.


-Tenemos algunas dudas con respecto a ‘Hardwired’ (‘Enchufado a la red’). Se dijo que este proyecto comenzó como ‘Headspace’ y que el protagonista principal iba a ser Jean-Claude Van Damme. ¿Es cierto? En ese caso, ¿qué ocurrió? ¿Cuánto quedó del proyecto original en el resultado final de la película?

Fui contratado para dirigir ‘Hardwired’ menos de dos semanas antes de que comenzara el rodaje, así que no sé casi nada sobre su desarrollo y sólo hace poco he escuchado que JCVD podría haber considerado el proyecto en alguna ocasión. Creo que había alguna especie de problema con la financiación, referente a los impuestos canadienses, y fue ese el motivo por el que el talentoso Mike Hurst no pudo finalmente dirigir la película que él había escrito (y que había escrito muy bien, debo añadir). Necesitaban un director canadiense que aprobaran los actores y el estudio y que estuviera disponible para viajar a Vancouver a la mañana siguiente… y ese fui yo. Fue en 2008, las finanzas del mundo entero estaban desmoronándose y recuerdo muy bien cómo le dije a mi mujer que probablemente no debería aceptar el trabajo, ya que eso interferiría en los planes que teníamos con los niños y la familia por Acción de Gracias y las vacaciones de invierno. Pero ella me respondió muy claramente: “¿Has visto la CNN últimamente? ¡Coge el maldito avión!”.

En cuanto a la otra pregunta, sobre cuánto quedó del proyecto original, no hicimos cambios en la historia de Mike Hurst en absoluto, pero tuvimos que hacer algunos ajustes muy dolorosos debido al presupuesto limitado y al plan de rodaje. Me hubiese gustado tener más dinero para hacer realidad apropiadamente esa gran idea de Mike de tener esa ciudad distópica llena de esas lámparas de medición que te avisaban si venía lluvia ácida – y había lluvia ácida por todas partes –, pero en nuestro ridículamente corto calendario rodaje no hubo manera de lidiar con la lluvia… Fuimos muy afortunados de que nevara durante algunas noches mientras rodábamos en exteriores, ya que esto ayudó a que esas secuencias tuvieran mejor apariencia.

Mike Hurst escribió un guión genial, ojalá hubiésemos tenido un plan de rodaje mejor para darle vida.


-En ‘Ticking Clock’ trabajaste de nuevo con Cuba Gooding Jr. ¿Cómo es tu relación con él? ¿Crees que está intentando convertirse en una estrella del cine de acción o que simplemente dice “Sí” a los proyectos que le ofrecen?

Me encanta trabajar con Cuba Gooding Jr. Es un actor excelente y estaría feliz de trabajar otra vez con él. Nunca voy a hacer suposiciones sobre por qué alguien elige sus proyectos, porque sé por mi propia experiencia que eso siempre se debe a una combinación de elementos que te hacen decir sí o no a cualquier proyecto que se te presente. Sólo te puedo decir, basándome en mi experiencia con Cuba, que es un apasionado de su trabajo y sea cuál sea el género al que pertenezca, una vez que se suma a un proyecto, se sumerge en él y lo hace suyo.


-¿Crees que ‘Juego de asesinos’ ha sido un paso importante en tu carrera o la consideras simplemente una “película más”?

Creo que hicimos una película que lucía bastante bien y fui muy afortunado al poder trabajar con JCVD, Scott Adkins y los otros talentosos actores y miembros del equipo. Realmente no pienso en términos de “carrera”. Uno de mis profesores de teatro, una directora muy innovadora llamada Anne Bogart, nos enseñó a no pensar nunca en términos de “carrera” y a centrarnos únicamente en el proyecto que tuviéramos entre manos, y así es como sigo pensando. Creo que ‘Juego de asesinos‘ (originalmente llamada ‘Weapon’, título que yo prefiero) me dio la oportunidad de trabajar más directamente el género de acción así que fue divertido y espero hacer más películas de este tipo en el futuro. Por lo tanto, en ese sentido sí fue un paso adelante, además me dio la oportunidad de trabajar en Rumanía con algunos actores y técnicos increíbles, así que sí me sirvió de mucha ayuda de cara a proyectos futuros.


-¿El hecho de que se estrenara en algunos cines fue algo planeado desde el principio? Algunos piensan que fue simplemente una estrategia para vender los derechos a televisión más caros. ¿Es cierto?

Creo que las decisiones de última hora de los distribuidores son la mayoría de las veces una pérdida de tiempo, porque esas decisiones se toman basándose en un mercado que cambia constantemente. Pero estoy feliz de que algunos fans tuvieran la oportunidad de verla en pantalla grande.


-Una de las cosas que más se criticaron de la película fue el uso del tono sepia durante toda la película. ¿Por qué lo hicisteis de ese modo? Honestamente, creemos que la película luce mejor sin ese tono.

Sé que mucha gente piensa como vosotros, pero sé que JC, nuestro director de fotografía, montador, productores, otros miembros del reparto, etc., y mucha gente que me ha escrito me han dicho justamente lo contrario y estoy de acuerdo con ellos. Creo que le daba un aspecto genial a la película y no me arrepiento de haber tomado esa decisión.


-Scott Adkins tenía más escenas de lucha en la película que Jean-Claude Van Damme. ¿Fue algo intencionado? Algunos fans pensamos que Van Damme está intentando alejarse de este tipo de escenas. ¿Crees que es cierto? ¿O el hecho de que el personaje no diera muchas patadas estaba en el guión original?

Estaba todo en el guión. De todos modos, tuvimos que descartar algunas peleas tanto de Scott como de JCVD debido al apretado calendario de rodaje que teníamos, pero os garantizo que JCVD está en una forma física increíble y que se ha guardado muchas cosas para ‘Six Bullets’.



-¿Qué opinas de Van Damme como actor? ¿Te gustan sus películas?

Creo que JCVD es un gran actor y que tiene una presencia en pantalla increíble, además de talento tanto para la acción como para el drama e incluso la comedia. No hay nada que me pudiera gustar más que rodar una comedia de acción con él. ¡Es un tío divertido! También es un actor que se entrega al cien por cien, tanto si está actuando como luchando. Lo que también encuentro fantástico como director es que es increíblemente generoso haciendo tomas extra, intentando hacer las cosas de formas distintas… No todo el mundo es así, pero estoy muy agradecido de que él sí lo sea.


-¿Y en cuanto a Scott Adkins? ¿Cómo es su relación con Jean-Claude? Ya han trabajado juntos unas cuantas veces. ¿Ves química entre ellos?

Scott Adkins es un gran actor, un artista marcial extraordinario y una de las personas más amables con las que he tenido el gusto de trabajar jamás. Él y JCVD tienen una gran relación, según pude ver. Y teniendo en cuenta nuestro rodaje tan corto, fue de mucha ayuda que hubieran trabajado antes juntos porque eso hizo posible que pudieran actuar y luchar juntos sin casi preparación previa.


-¿No crees que el cambio de título pudo afectar al resultado comercial de la película? Lo decimos porque los fans ya estábamos hacienda mucha publicidad de la misma en las redes sociales, los foros, etc., con el título original de ‘Weapon’. ¿Quién decidió que se cambiara y por qué?

Yo también era muy partidario del título original. Nunca tuve una respuesta clara sobre quién en el estudio decidió cambiarle el título a ‘Juego de asesinos’. Ojalá no lo hubieran hecho, pero yo, como muchos directores, sólo recibimos alguna “consulta” a la hora del estreno y la promoción de la película, así que no había mucho que yo pudiera hacer. Pero sigo pensando que ‘Weapon’ era un título mucho mejor.


-Lo mismo ha pasado con ‘Six Bullets’, originalmente llamada así, luego cambiada a ‘The Butcher’ y ahora de nuevo ‘Six Bullets’. ¿Por qué esos cambios?

‘The Butcher’ fue un título alternativo que le di a ‘Six Bullets’ cuando hice mi primera revisión del libreto, porque pensaba que lo de “El carnicero” tenía mucho que ver con la historia, pero muchos distribuidores habían pre-comprado la película con el título de ‘Six Bullets’, así que tristemente nadie quiso cambiarlo. Supongo que cuando gane la lotería y pueda financiarme mis propias películas y distribuirlas tendré la posibilidad de llamarlas como quiera.


-¿Qué podemos esperar de ‘Six Bullets? ¿Va a tener más acción que ‘Juego de asesinos’? ¿Veremos a Van Damme pateando de nuevo como en los viejos tiempos? Los fans estaríamos realmente contentos si eso ocurriera y sería bueno para el éxito de la película.

‘Six Bullets’ tiene más acción y una historia muy fuerte y clara. Estoy muy orgulloso de la película y no puedo esperar a que todo el mundo pueda verla. ¡JCVD patea unos cuantos culos en ella!


-¿Qué puedes decirnos de Joe Flanigan?

Joe Flanigan es el co-protagonista junto a JCVD en ‘Six Bullets’. Es un actor tremendo y aunque no es luchador de MMA en la vida real, hizo casi todas sus escenas arriesgadas y las peleas e hizo un trabajo excelente.


-¿Cuánto ha durado el rodaje de ‘Six Bullets’?

Lo creas o no, no estoy autorizado para hablar sobre los presupuestos o fechas de rodaje de las películas que dirijo, está literalmente escrito en mi contrato, pero fue similar al de ‘Juego de asesinos’. Aunque esta vez hay mucha más acción, así que ha sido un viaje frenético.


-Después se suponía que ibas a dirigir a Dolph Lundgren y Steve Austin en ‘The Package’, pero no fue así. ¿Qué ocurrió?

Tenía muchas ganas de dirigir ‘The Package’ y de trabajar con Steve y Dolph, pero desafortunadamente las fechas de rodaje entraban en conflicto con la post-producción de ‘Six Bullets’, por lo que no pude dirigirla. Espero poder hacer más películas de acción con grandes actores.



-Hemos terminado la entrevista. Gracias de nuevo por tu tiempo. ¿Algo más que quieras añadir para los fans españoles?

Gracias por escucharme y leerme y ver mis películas. ¡Espero conoceros en persona algún día! Desgraciadamente no miro los foros tanto como me gustaría, tengo dos hijos pequeños así que todo el tiempo que no estoy trabajando se lo dedico a ellos… y mi mujer tiene que cargar con la maldición de un marido que nunca está en casa, así que espero que me entendáis. ¡Gracias!

© Pedro José Tena & Boris Pifarré para VanDammeForum y VanDammeForum-OnLine, 2012.

martes, 22 de mayo de 2012

Libro: 'LOS BRAZOS FUERTES DEL CINE DE ACCIÓN DE LOS 80 Y 90'




Como habéis podido leer en la contraportada, "Los brazos fuertes del cine de acción de los 80 y 90" hace un recorrido bastante exhaustivo por las filmografías de Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone y Jean-Claude Van Damme, los que son para Diego Arjona los actores de acción más importantes de la historia. Cada uno de estos capítulos hace un análisis crítico de todas las películas que estos iconos han protagonizado a lo largo de su carrera, además de acompañarse de apuntes biográficos y de un generoso número de fotografías (la mayoría de ellas, en color). Todo ello sin olvidar algunas anécdotas personales del propio Diego Arjona, que sirven para que recordemos lo que suponía para un niño de esa época descubrir un nuevo título de sus héroes favoritos. 

Por si todo esto fuera poco (que no lo es, y ya os lo digo yo, que he tenido la suerte de leerlo), el libro incluye un breve prólogo escrito por el mismísimo Kristopher Van Varenberg (como ya sabéis, o deberíais saber, el hijo de Jean-Claude Van Damme) y pequeñas entrevistas a David Worth (director de Kickboxer) y Todd Senofonte (doble de Van Damme en algunas de sus mejores cintas), contactos que han sido posibles gracias a nuestro compañero Boris Pifarré. 

Y hay más: una lista de las películas de acción favoritas de nombres importantes de la farándula española, una introducción que habla sobre los orígenes del cine de acción y aventuras (escrito por el documentadísimo Carlos Díaz Maroto) y un epílogo que hace un breve repaso a las biofilmografías de cerca de cincuenta actores y actrices que también se han especializado en el arte del mamporro y el gatillo fácil, incluyendo algunos de más reciente hornada (capítulo que ha sido escrito por un servidor, Pedro José Tena). 

Si además os digo que va a estar presentado en una lujosa tapa dura y que va a estar en todas las librerías y disponible en la web de T&B Editores, ¿qué excusa tenéis para no comprarlo? Y si encima andáis por Madrid el próximo 2 de Junio, estaremos en la Feria del Libro dando la cara, con Diego Arjona firmando ejemplares para todos vosotros y deseando conocer a todos los fans del cine de acción que han estado soñando con un libro así durante años. ¡No os lo perdáis!